Eva Hibernia: "Lo verdaderamente triste es estar solo con la herida".
20.10.2026
Una joven llega a un pequeño hotel en una noche de tormenta y establece un vínculo inesperado con la propietaria, Francine. La aparición de un tercer personaje, André, desencadena un juego de revelaciones que conecta pasado y presente, haciendo aflorar secretos largamente ocultos. Este encuentro ofrece a los personajes la posibilidad de un nuevo comienzo, como un diluvio que limpia todo aquello que ya no puede seguir oculto.
La setmana del diluvi llega al Dau al Sec. Un thriller dramático dirigido por Alejandro Giles e interpretado por Mercè Managuerra, Òscar Molina y Anna Sabaté, que combina misterio, tensión y poesía.
Hablamos con la autora, Eva Hibernia, sobre las consecuencias de los abusos de la sociedad y la necesidad de reparar heridas ocultas durante años por el silencio familiar y social.
¿Cómo nace 'La setmana del diluvi'?
Para mí fue un proceso de escritura misterioso y feliz. Creo que los tres personajes se las apañaron para hacerse oír y que yo contara su historia. Tras publicarla en la editorial Antígona, fui buscando los cómplices que apostaran por llevarla a escena.
Cuando conocí a Alejandro Giles y vi cómo trabajaba con los actores, pensé que era el director idóneo para este material. Y no me equivoqué. Alejandro conectó enseguida con el material y pensó enseguida en dos actrices con las que ya tenía un vínculo: Mercè Managuerra y Anna Sabaté. Hicimos una primera lectura del texto y, realmente, se estableció una secreta conexión entre ellas y sus personajes.
También fue importante la incorporación de Óscar Molina, quien interpreta a André, un personaje complejo que requiere mucho oficio y talento. Cada vez que voy a la sala de ensayos, es un placer ver trabajar a estos magníficos actores. Es emocionante cuando veo a los personajes encarnados, cuando por fin respiran y laten en una voz, un cuerpo, una inteligencia que les permite escuchar sus necesidades, que en el caso de esta obra son a vida o muerte.
La obra aborda las consecuencias de los abusos y los silencios familiares. ¿Qué te llevó a tratar estos temas?
Esta obra, como casi todas las mías, tiene como telón de fondo el tema de la libertad. La protagonista, Francesca, ha iniciado un proceso que desde fuera se puede leer como fuga, pero que, a medida que nos adentramos, comprendemos que es de emergencia. El relato familiar que se ha construido para silenciar el pasado y someterla a un presente de dependencia es la jaula de la que decide salir. Esta decisión comporta riesgo y acción. Cuando llega, desorientada, al hotel, es un ser acorralado por sus fantasmas. Gracias a Francine, la dueña del hotel, quien escucha de otra manera a la joven, esos fantasmas dejan de ser una angustia imprecisa, para ir revelando su verdadero rostro y con él la historia silenciada y sellada en ella.
En la obra, además, hay un juego de espejos que hermana a unas mujeres con las otras, más allá de la diferencia generacional. Es una correspondencia misteriosa por la que la historia truncada de unas puede servir de segunda oportunidad a otras. Cuando comencé a escribir esta obra no había una intención de tratar ciertos temas; yo escribo a partir de una imagen matriz que me ronda y, por decirlo de algún modo, me va llevando hacia donde quiere. En este caso fue ese hotel que reúne a los personajes. Lo visité mucho con mi imaginación y los personajes irrumpieron con fuerza, con su voz y sus silencios claros.
En aquel tiempo leí y reflexioné mucho sobre la maternidad, sobre la sororidad, sobre la fuerza débil, y todo eso está filtrado en la obra y hecho acción. Tanto Alejandro como el resto del equipo conectaron de inmediato con el material. Todos sentimos que las consecuencias de los abusos nos conforman de alguna manera y que la inercia social nos obliga a transitar con una postura funcional.
Esta es la historia de alguien que decide apostar por mirar y dar nombre a aquello que la ciega y la silencia. Nuestro tiempo nos tienta con un amplio espectro de “narcóticos” y evasiones para mantenernos alejados de la incomodidad, del dolor, del estar presentes. Esta obra anima a despertar y a acompañar a los que necesitan despertar.
Hacéis referencia al diluvio como una limpieza. ¿Qué representa este diluvio para los personajes?
En la obra hay diversas referencias a la Biblia y a los ritos sacros. Se oficia una extraña misa entre las dos mujeres, el acto mismo de la confesión… O el diluvio, que está presente en forma de lluvia continua. Se habla de que la ciudad en la que está el hotel es muy vieja, como viejo es el problema estructural que atraviesa la historia particular de los personajes, agarrado a los fundamentos mismos de nuestra sociedad y cultura. Por eso hay un eco a la “solución” que el Dios del Antiguo Testamento utiliza cuando se harta de lo mal que hacen las cosas sus criaturas: enviar un diluvio que lave toda mancha, que disuelva todo pecado, que instaure, en definitiva, un nuevo mundo. Shakespeare también utiliza esta solución, pero como denuncia, cuando alguien comete un crimen, la naturaleza se desordena, evidenciando el mal.
La setmana del diluvi es una tragedia contemporánea, y por ello se ancla en su tradición y reinventa los referentes. El proceso psíquico sintoniza con el atmosférico. La lluvia es real, la inundación de la psique, también. El agua es uno de los elementos más simbólicos; en última instancia, es la vida misma, de donde todo nace. Es una semana de agua para anegarse, disolverse, limpiarse, encontrar cauce y engendrarse de nuevo.
¿Es posible cerrar realmente las heridas del pasado?
En general, el teatro contemporáneo se mira en un tiempo de incertidumbre y eso hace que muchas veces los finales queden abiertos, casi sin energía de final.
Francine es una mujer que cuida su herida, que la visita cada cierto tiempo, que se recrea en la solución que encontró para convivir con ella. Para ella, algo propio se repara a través de Francesca, porque en la obra todos dan y todos reciben en función de lo que dan. Francesca sale por fin de la ingenuidad y la parálisis para recobrar algo radical de sí, y parece que consigue una total descolonización de todo aquello que la ocupaba. La reparación no la espera de nadie; se la da a sí misma, porque lo que repara ante nuestros ojos es aquello que no pudo ejecutar en su momento y que, por fin, le da autonomía y libertad.
André es un personaje muy complejo. Cada vez que habla o actúa, tiene que tocar dos teclas opuestas a la vez, provocando en el otro emociones encontradas. Su herida, como todo en él, es voraz. En cualquier caso, las heridas siempre dejan una marca, un relieve que da fe de nuestra dignidad y nuestra historia.
Cuando publiqué el texto, lo abrí con un epígrafe firmado por Marguerite Duras; parafraseándolo, dice que una vez que deja de doler es cuando se puede contar. Y si contamos la herida, es porque lo que es verdaderamente triste es estar solo con la herida. Una sociedad también es una piel conjunta marcada con cicatrices, y es necesario nombrarlas.
¿Cómo habéis encontrado el equilibrio entre el misterio, la tensión y la poesía? ¿Y más aún con una carga emocional tan intensa…?
Desde la escritura del texto, la estructura temporal de una semana es el marco que ayuda a ir dosificando el misterio, la progresiva revelación del iceberg. En muchas tradiciones, el 7 es un número mágico; completa un ciclo; de hecho, en el mito judeocristiano, Dios crea el mundo en una semana. A la vez, todos nos regimos por ese metrónomo; tenemos interiorizado que hay días más pesados, más esforzados, y que hay días que constituyen un alivio. Que algo se acaba y que algo vuelve a empezar.
El tiempo en la obra es algo esencial y liminal. El tiempo presente tiene meandros que traen al pasado y lo actualizan. Ese pasado que domina desde lo oscuro al presente va dejando pistas en la conversación, en los gestos. Son como las piedrecitas que dejaban en el camino Hansel y Gretel para saber volver a casa. El espectador va recogiendo esas piedrecitas, hilándolas, reconstruyendo junto a los personajes eso que no puede decirse, que se balbucea, que asoma y rompe la lógica del lenguaje.
La poesía en mi teatro es un esfuerzo del lenguaje por contar algo que no hay forma de contar; es una lógica que se inventa el personaje por necesidad. Es un lenguaje que ya soporta una alta tensión, y por eso es muy preciso. También hay humor, porque en la vida es así, no nos mantenemos siempre en el mismo registro, sino que vamos dando tumbos porque la interacción con el otro genera sorpresa.
Ese equilibrio en la traducción a la puesta en escena ha requerido un trabajo fino en la actuación del subtexto, que es la verdadera arquitectura que sostiene la obra y lo que hace vibrar el misterio. Además, hay una cuidada lectura escénica por parte de Alejandro Giles de todos los componentes que orquestan la puesta en escena: el tratamiento del espacio, la luz, los colores elegidos, los códigos, el ritmo.
¿Creéis que el público se verá reflejado en alguno de los personajes?
Toda tragedia ofrece al espectador un espejo no literal de su rostro, pero en el que va encontrando signos y conexiones que le ayudan a espejear su propia historia. Siempre he pensado en el espectador de esta obra como en un testigo. El personaje de Francine no solo posibilita la revelación del trauma para el otro personaje, sino que también nos enseña cómo la atención puede ser una acción dramática, dinámica, y puede generar en el otro respuestas inesperadas.
Mi deseo es que el espectador tenga, como todos los personajes de la obra, una segunda oportunidad a través de esta historia. Para muchas personas no reflejará literalmente su historia, pero quizás puedan reconocer situaciones que les pasaron por alto, o dar un sentido más amplio a cómo funciona el quedar atrapado en un secreto.
¿Cuáles han sido los principales retos a la hora de sacar adelante la obra?
El principal problema para tirar adelante un montaje es la producción, encontrar agentes productores que inviertan y confíen. Ha sido un largo camino hasta que hemos conseguido reunir las fuerzas necesarias gracias a La Korbata y Dau al Sec. El material en sí mismo es un desafío para los actores. Alejandro y yo hemos hecho mucho trabajo previo de conversación minuciosa sobre cada escena de la obra. Él me propuso estrenarla primero en Buenos Aires. Ese estreno previo ha hecho que Alejandro viniera con una comprensión no solo intelectual, sino vivencial del texto, ya confrontada con el público. Igualmente, aquí la vida de los personajes cobra nuevos matices porque los actores son otros. Es mágico ver cómo una misma partitura revela nuevos aspectos o matices en función de los intérpretes. El verdadero desafío de la propuesta es que suceda lo que tiene que pasar; y quien venga a verla comprobará que no es un desafío menor.
Sin hacer spoilers, ¿por qué recomendarías 'La setmana del diluvi' a alguien que todavía duda si venir a verla?
Para mí está siendo muy emocionante escuchar las recomendaciones que hace el público. En Buenos Aires, una espectadora dijo: "Impecable la actuación, la dirección, el texto nos fue llevando. Es divertida, es entretenida, es intrigante. Es conmovedora y hay temas que atraviesan. Es lo que más me importa, que el teatro atraviese".
A mí también me importa que el teatro conmueva. Creo que es una obra necesaria, como un vaso de agua, incluso para aquellos que no sienten sed.
19.10.2026
El emblemático espacio cultural del barrio del Raval de Barcelona, construido en 1930, reabrió sus puertas tras una reforma integral para iniciar una nueva etapa teatral.
14.10.2026
El cambio marca el final de la etapa de Josep Maria Pou al frente del Romea, donde continuará vinculado como Embajador Artístico.
06.10.2026
Hablamos con Joan Arqué, director de No miris, sobre la incomodidad de hablar de las zonas grises de la condición humana.
01.10.2026
Este octubre, los escenarios se llenan de nuevas historias, autorías y propuestas para todos los gustos.
30.09.2026
La gala de la novena edición, celebrada en Paral·lel 62, ha reconocido los espectáculos y profesionales más destacados de la temporada 2025-2026 en la cartelera barcelonesa.
21.09.2026
Hablamos con Júlia Jové y Xavi Navarro, protagonistas de 'Després de nosaltres' en el Espai Texas, sobre el reto de mantener un vínculo después de una ruptura.
18.09.2026
¿Alguna vez te has quedado sin entradas para una obra que te hacía mucha ilusión ir a ver? ¡Pues no está todo perdido! Aquí tienes una compilación de obras que vuelven a los escenarios.
16.09.2026
La iniciativa celebrará su primera edición el 22 de noviembre de 2026. ¡No te quedes sin tu entrada!
10.09.2026
¿No has podido ir a FiraTàrrega? Te dejamos algunos de los espectáculos que estos días pasan por la Fira y que harán parada en Barcelona durante la temporada 2026-2027.
08.09.2026
“25 anys al teu costat (passi el que passi...!)” ha recorrido, a través del teatro y la música, las principales transformaciones escénicas, culturales y sociales del país desde 2001.
03.09.2026
Descubre cinco espectáculos para disfrutar en familia esta nueva temporada.
01.09.2026
Comienza una nueva temporada de teatro con una cartelera llena de grandes historias por descubrir.
31.08.2026
La nueva pieza escénica inmersiva, de la creadora Verónica Pallini, está pensada para bebés de entre 0 y 3 años.
01.07.2026
Irse unos días está muy bien... pero quedarse también tiene premio: este julio llegan nuevos estrenos a los teatros.







