SOLO QUERÍA BAILAR
¿Cómo acaba una bailarina cumpliendo una condena de treinta años de prisión por un acto terrorista?
FICHA ARTÍSTICA
Idea original e interpretación: Olalla Hernández
Dramaturgia: Sergio Martínez Vila, basada en la novela homónima de Greta García
Dirección: Alberto Velasco
Diseño de escenografía: Alberto Velasco
Diseño de iluminación: Manuel Tejera y Alberto Velasco
Espacio sonoro: Carlos Gorbe
Coreografía: Alberto Velasco
Colaboración en coreografía: Olga Magaña
Vestuario: Noelia Lebrato
Producción ejecutiva: Olalla Hernández
Dirección de producción: Inmaculada Almagro
Comunicación: Josi Cortés
Taller de escenografía: Jesús Hernández
Fotografía y vídeo promocional: Daniel Jaén
Diseño gráfico: Geraldine Leloutre
Voces en off: Esperanza Guardado, Elena Martín y Carlos Gorbe
Solo quería bailar es una tragicomedia sevillana punk que narra, en primera persona, la historia de Pili, una bailarina que está en prisión porque acabó jarta (como diría ella) de la institución y de su burocracia, y se convirtió en terrorista, aunque no tan buena como le habría gustado ser.
Pili habla en andaluz; es divertida, escatológica y tontorrona, o eso es lo que le han repetido siempre. Sin embargo, su discurso, aparentemente naïf y desordenado, esconde una certera denuncia del sistema.
Su rabia no se dirige únicamente contra la administración pública y sus trabas burocráticas. Tampoco contra su padre castrador, ni es una venganza contra sus profesores de danza. Es un acto kamikaze de amor por parte de alguien que nunca lo ha tenido.







