CAURE TO FALL
FICHA ARTÍSTICA
Autoría y dirección: Helena Tornero
Intérpretes: Míriam Escurriola y Ariadna Chillida
Diseño de iluminación: Marc Lleixà
Escenografía: Xavier Erra
Diseño de vestuario: Estela Banger
Movimiento: Beatriz Macías
Arreglo musical y voz: Mònica Samit
Espacio sonoro: Pau de Nut
Maquillaje y peluquería: Raquel González
Traducción y sobretítulos: Glòria Barbal
Diseño gráfico: Satur Herraiz
Vídeo: Luca Butturini
Fotografía: David Ruano, Yulia Evseeva y Mario Wurzburger
Producción ejecutiva y artística y ayudantía de dirección: Montse Enguita
En el año 1985, la escritora Svetlana Aleksiévich demostraba con contundencia en su libro La guerra no tiene rostro de mujer exactamente lo contrario del título que, con toda la ironía del mundo, había escogido. Gracias a los numerosos testimonios de mujeres que habían luchado en el frente ruso durante la Segunda Guerra Mundial, nos descubría una realidad que durante mucho tiempo había sido negada: las mujeres no solo habían desempeñado un papel importante en la guerra, asumiendo responsabilidades y riesgos como cualquier otro hombre, sino que su participación había sido borrada de la historia. Estamos hablando de casi un millón de mujeres.
Mujeres que combatían en un doble frente: el de la guerra y el de un sistema, una forma de hacer y de pensar, que las negaba; el relato de unos hombres que escribían sobre héroes, ofreciendo una visión a menudo sesgada. «La guerra femenina tiene unos colores, unos olores, una luz y unos espacios propios. Tiene palabras propias. No hay héroes ni gestas increíbles, solo hay personas que llevan a cabo una actividad humana que es inhumana». Es muy probable que muchas de nosotras no hubiéramos conocido nunca el trabajo de esta gran autora si no hubiera recibido el Premio Nobel de Literatura 2015, que propició la difusión de su obra en todo el mundo.
La facilidad para olvidar la presencia de la mujer es un mal que, lamentablemente, aún perdura en muchos niveles. La resistencia femenina contra el fascismo también tiene palabras propias. Su memoria tiene palabras, voz y rostro. Y muy a menudo es un rostro de mujer. Caure to fall es una propuesta teatral orientada a reparar otro olvido inexcusable: el de las mujeres que lucharon —y aún luchan— contra las dictaduras totalitarias que se desarrollaron durante el siglo XX y que, sin embargo, no han sido tratadas de forma igualitaria en relación con sus homólogos masculinos.







