BLATTODEA
FICHA ARTÍSTICA
Dramaturgia y dirección: Topo Orsini
Ayudante de dirección y movimiento: Patricia Bargalló
Intérpretes: Dani Cano, Blanca Valletbó, Àrid Soldevila, Violen Maroto y Topo Orsini
Espacio escénico y gráfica: Júlia Lloveras
Vestuario: Nerea Melo
Ayudante de vestuario y escenografía: Mireia Nobau
Espacio sonoro: Vicky L’Arròs
Luces: Shurushanias
Audiovisuales: Laura Luque
Coordinación técnica: Kala Badessich
Producción ejecutiva y artística: Lara Renard
En colaboración con Factoria SI, Nau Ivanow, Kasa de la Muntanya, La Fusteria y el grupo de música hardcore Smola.
El canibalismo es el instinto que nos evoca a la supervivencia. Las encías sangran. Comer carne humana dentro del vertedero, una puñalada en el glúteo, la rebelión más íntima. Después de todo, queda una montaña de mierda que no desaparece. Los gusanos bailan hardcore dentro de la cáscara. Las manos, embadurnadas de vísceras. Los dientes continúan buscando entre los mordiscos.
Los intestinos cuelgan y alguien ríe, una cucaracha, porque todavía sabe vivir entre las ruinas. Dice: «Soy yo, la cicatriz». Hay belleza dentro del vertedero. Hay una redención sin redención. En la sombra del contenedor, del barro y los desechos, una boca abierta que escupe: «Vomita para darte a luz».
Hay sangre, pero ahora es tinta para escribir una historia de quienes nunca tuvieron voz. El canibalismo se transforma en comunión, no por perdón, sino por memoria. Y en este vertedero sagrado, la cucaracha, una criatura sin nombre, ni género, ni miedo, se alza entre la mierda y dice: «Soy lo que queda. Soy lo que se rebela».
*Para participar en este espacio, tienes que traer la bolsa de basura de tu casa.







