VIENTOS DEL PUEBLO
FICHA ARTÍSTICA
Dirección: Pep Tosar
Dramaturgia: Pep Tosar y Evelyn Arévalo
Composición, arreglos y dirección musical: Carles Dénia
Coreografía y danza: Andrés Corchero
Interpretación: Pep Tosar y Evelyn Arévalo
Músicos: Carles Dénia (Voz cantada), Èlia Bastida (Violín y coros), Marc López (Guitarra i coros)
Escenografía: Roger Orra
Ayudantía de dirección: Montse Enguita Guillén
Fotografía: David Ruano, Yulia Evseeva, Mario Wurzburger
Producción: Oblideu-vos de nosaltres y Teatre Principal de Palma Año de la producción: 2026
Management: Contraproduccions
Sumérgete en la vida y obra del poeta que rompió moldes y derribó normas, en un montaje excepcional de Pep Tosar con dramaturgia de Evelyn Arévalo. Vientos del Pueblo no es solo un homenaje, sino un rescate profundo y sincero del hombre detrás del mito: un militante apasionado de la vida, lejos de las leyendas y los tópicos.
Explicar la vida de Miguel Hernández es siempre una aventura, porque su trayectoria rompe moldes y desafía normas y estadísticas. Es un caso verdaderamente excepcional, tanto como escritor como en su dimensión humana. También lo es porque, detrás de la construcción de su relato biográfico, hay una labor de rescate y depuración, de alejamiento de los tópicos que lo convirtieron en una bandera, un mártir y un triste poeta-cabrero. Devolverlo a su estado natural, a su condición de apasionado militante de la vida, libre de leyendas, es la tarea que asume nuestro espectáculo, con el propósito de conquistar al espectador a través del recorrido vital de un poeta que, en apenas doce años de creación, justificó plenamente su oficio al legar a las generaciones futuras cuatro mil páginas de palabras benditas.
Miguel Hernández murió muy joven, pero en esos 31 años de vida trazó un recorrido sin precedentes en la historia de la literatura contemporánea. Consiguió convertirse en un poeta necesario, como lo definió Antonio Buero Vallejo, en un tiempo convulso, dividido para él entre seis años de República, de desengaños y esperanzas, y otros seis años de guerra feroz y de cárceles impuestas por el franquismo.
Como suele ocurrir con los clásicos, existen infinitas respuestas a la pregunta: ¿por qué volver a Miguel Hernández? En primer lugar, porque a los clásicos no se vuelve, sino que se permanece en ellos; en eso consiste, precisamente, su condición de clásicos.







