Lulú, primera noche
Tomando como punto de partida y fuente de inspiración a Lulú, el fascinante personaje creado a finales del diecinueve por Wedekind, hemos querido indagar, profundizar en los deseos y pensamientos que nuestra sociedad, hipócritamente disfraza de secretos inconfesables, de perversiones, de tabúes. Lulú es el vehículo idóneo para mostrarlos, precisamente porque no los tiene. Se nos aparece radical, sin ideales, volcada al deseo, a la sensualidad, al placer...
Como pintada por Munch, Kirchner o Nolde, Lulú, expresionista, es representante inconsciente del no orden, del caos... llena de sensualidad y erotismo. Rodeada de misterio, con un gran poder aniquilador, Lulú nos acerca a la destrucción, a la vulnerable frontera que separa la vida y la muerte.







