IMPOSSIBLE
FICHA ARTÍSTICA
Autor: Erri De Luca
Dirección y escenografía: Ramon Simó
Intérpretes: Lluís Soler, Bernat Quintana y Eduard Tudela
Iluminación: Quico Gutiérrez
Sonido: Joan Alavedra
Ayudante de dirección: Eduard Tudela
Producción: Júlia Simó y Maria Rovelló
Diseño de vídeo y fotografía del cartel: Quim Otero
Imposible es la presentación, en seis episodios, de una investigación judicial, del interrogatorio al que un fiscal somete al protagonista de la historia. Un hombre ha caído desde una repisa de montaña, quizá después de haberse encontrado con el protagonista, amante de la escalada y del paisaje alpino. Podría tratarse de una casualidad, de un accidente, de una mera posibilidad, pero el fiscal encuentra motivos para acusarlo de asesinato: el fallecido fue su gran amigo y compañero de lucha política en una supuesta banda armada que, finalmente, delató a sus correligionarios. El grupo fue encarcelado y el amigo, exonerado.
La investigación nos brinda la oportunidad de asistir a un interesantísimo combate dialéctico entre fiscal y acusado, en el que se hacen evidentes los temas más candentes que el siglo XXI ha heredado del anterior y que todavía no ha sabido resolver. Entre ellos, la enorme brecha que separa la legalidad de la justicia, la verdad de los hechos de la verdad procesal. Cuando habla del juicio al que fue sometido en su juventud, el protagonista dice que los jueces se sentaban en su estrado sin abandonar su condición de enemigos. Ahora, su pasado de lucha política se erige en un indicio incuestionable de su culpabilidad para un joven fiscal que no puede comprender gran cosa de un período histórico que no vivió. ¿Ha cambiado algo?
La lealtad, la pervivencia de ciertos ideales, la caída de la idea y de la práctica revolucionaria, el individualismo, la naturaleza como refugio del humanismo, la amistad... Erri De Luca escribe un diálogo tenso, pero no exento de humor; vivo y emocionante, pero con tiempo suficiente para la reflexión. En presencia testimonial de un abogado de oficio que, como tal, es poco más que una herramienta del sistema, el autor nos transmite su vocación de resistencia, aunque sea doméstica. Como contrapunto, entre sesión y sesión del interrogatorio, podemos leer las cartas que el viejo revolucionario escribe desde la celda de aislamiento a su amada: el amor, una particular idea de la fidelidad, el respeto hacia la otra persona y la compañía asoman en una correspondencia cargada de poesía.







